Las primeras sardinas del mercado elaboradas a la antigua, siguiendo la receta original del 1824.

Proceso de elaboración:

En costera: Se pescan en verano, es cuando la sardina lleva más grasa. El hecho que lleve mucho de grasa ayudará a desarrollar más sabor y aromas al producto una vez envasada a la lata sin resecar.

En fresco: La sardina se elabora en fresco, para garantizar la conservación de todas sus características organolépticas.
A la Antigua: Las sardinas se fríen en aceite de oliva virgen extra unos pocos minutos y se dejan secar en parrillas durante un día entero. La conserva de sardina habitual se elabora mediante un proceso de cocción de la sardina. El frito aporta a nuestra sardina un desarrollo de sabores, de aromas y de textura únicos.

Elaboración artesanal: todo el proceso se realiza a mano.

Características gastronómicas:

– Sabor intenso sin ser demasiado fuerte.
– Muy finas, muy suaves, “No se Repiten”
– El conjunto del sabor intenso de la sardina, unido a la suavidad del aceite de oliva las hace exquisitas
– Textura untuosa, que mejora con el tiempo.

Se presentan en cristal con un peso neto de 190gr y 5-6 piezas en lata con un peso neto de 140gr y 4-5 piezas.